15 de Noviembre de 2018

La carga impositiva llega a 50% del costo productivo de las industrias

Valora este artículo
(0 votos)

El peso tributario difiere según el sector, pero el piso es 40 por ciento precio final.

Empresarios admiten el costo fiscal de bajarla, pero piden apostar a la producción, señala Carlos Boyadjian en una nota para cronista.com.

¿Qué tienen en común un auto, un alimento, una camisa o una máquina de última generación? En apariencia, poco o nada, salvo que en el precio final de cada bien, dependiendo del sector, entre 40% y 50% del valor de venta corresponde a impuestos. Así, en una botella de agua mineral, que puede exhibirse en góndola a $28 en promedio, $14 son impuestos, o en una camisa que cuesta $1000, el monto total de impuestos y tasas alcanza los $503 (50,3%).

Si se analiza lo que ocurre con una máquina o un bien de capital producido en el país (con una parte importante de componentes importados), que podría costar u$s 1 millón (algo más de $40 millones a valores del viernes) los impuestos pueden oscilar entre $16 y $18 millones según los casos (40/45% del total).

"El nivel de presión tributaria es el primer problema de la industria, luego está el tema de los costos logísticos, luego los costos laborales no salariales, que también tienen una parte fiscal. Pero la presión tributaria es el problema de mayor impacto a este momento", afirmó Daniel Funes de Rioja, titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios, quien sostuvo que "no hay ninguna posibilidad de absorber más impuestos".

Desde el sector autopartista, Juan Cantarella, director Ejecutivo de AFAC, consideró que "en autopartes, la carga tributaria era (los últimos datos son de 2015 pero la tendencia se mantiene) del 17,85% del precio de venta sin IVA", a lo que hay que sumar los impuestos que pagan los proveedores de insumos. Así, "la incidencia total de impuestos es de 23,82% y a eso, además, hay que sumarle 21% de IVA", precisa Cantarella.

Fuentes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) afirmaron que "en la instancia de producción, hay tres impuestos (Ingresos Brutos, tasas municipales e impuesto al cheque) de gran impacto en el costo de fabricación de un vehículo. Se superponen a lo largo de la cadena (insumos y proveedores, y se carga en el precio del auto). Es por ello, que son los impuestos más distorsivos".

"Ingresos Brutos tiene un efecto muy negativo para las PYMES productoras, es un impuesto que tiene un efecto piramidación, ya que se paga en toda la cadena de valor", aseguró Fernando De Vito, vicepresidente de la Cámara de la Industria del Calzado.

Explicó que "el impuesto grava cada venta, de cada una de las materias primas que compone un calzado y esto encarece los productos". Ingresos Brutos o Sellos son impuestos que no pueden descontarse como sí ocurre con el IVA.

La situación no es nueva. De hecho, el reclamo fue incluido en la reforma impositiva sancionada en noviembre pasado, fijando topes y un cronograma decreciente de las alícuotas de Ingresos Brutos, pero el tema aún está en discusión por el Presupuesto 2019.

Pero en las últimas semanas el Gobierno impulsó dos medidas que alteraron el ánimo del sector productivo. El 21 de agosto se publicó en el Boletín Oficial el decreto 767/2018 que establece una rebaja de reintegros a la exportación, buscando generar un ahorro del 66% de los recursos destinados a ese fin.

En el caso de los autos la alícuota bajó del 6,5% al 2% promedio, que en la práctica es una suba de costos por la no devolución de una parte de los impuestos pagados en la fabricación.

En bienes de capital, un sector con alto aporte tecnológico y valor agregado, el reintegro promedio cayó del 8% al 3%.

NOTAS RELACIONADAS:

IVA: cambios en devolución de saldos a favor por la compra de bienes de uso

Retroceden expectativas de ventas y rentabilidad entre empresarios

Por otro lado, el Gobierno generalizó la aplicación de derechos de exportación de $3 por dólar para la industria y de $4 para el sector primario y los servicios (éstos a partir de 2019), desandando el camino impuesto en diciembre de 2015.

En el sector bienes de capital se encendieron las alarmas. A la caída de actividad, la baja de reintegros y la vuelta de las retenciones, se suma la virtual caída a fin de año del bono fiscal vigente desde 2002.

"El bono arrancó en el 14% del precio de venta, se redujo primero al 11% y ahora al 8%, pero ya sabemos que a fin de año desaparece", apuntó Jorge Göttert, titular de Carmahe, que reúne a fabricantes de máquinas-herramienta.

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar