16 de Julio de 2018

Amazon logra repartir paquetes a más de 3500 metros de altura

Valora este artículo
(0 votos)

En lo alto de los Himalayas, cerca de la frontera que separa a la India de China, a veces parece que la tecnología moderna ha dejado en el olvido al diminuto pueblo de Leh.

Los servicios de internet y telefonía celular son irregulares, los dos caminos con dirección al mundo exterior quedan cubiertos de nieve todos los inviernos y los monasterios budistas compiten con los puestos militares por las mejores ubicaciones en la cima de la montaña.

Sin embargo, cada mañana, llega la conveniencia de la era digital, por medio de un avión que lleva entre 15 y 20 paquetes de Amazon. A una elevación de 3524 metros, Leh es el punto más alto del mundo donde la empresa ofrece entrega rápida.

Cuando llega el avión de Nueva Delhi, lo reciben empleados del socio local de mensajería de Amazon, Incredible Himalaya, quien envía enseguida los paquetes en una camioneta hacia un modesto almacén cercano. Eshay Rangdol, de 26 años y sobrino del dueño, ayuda supervisando la clasificación de los paquetes y entrega muchos de ellos.

Los mensajeros deben seguir las normas exigentes que establece Amazon, desde usar zapatos cerrados y estar arreglados con esmero hasta enseñar sus identificaciones y llevar un teléfono celular con la batería totalmente cargada.

El otoño (boreal) pasado, Amazon comenzó a ofrecer entregas a las puertas de las casas en esta región, como parte de un esfuerzo por dar un mejor servicio en los rincones más remotos de la India. En Leh, el volumen de ventas es 12 veces superior desde que Incredible Himalaya se encarga de entregar los paquetes y ya no lo hace el servicio postal, que era mucho más lento y requería que los clientes fueran por los paquetes a la oficina de correos.

Apalancamiento local

Los socios locales de mensajería como Incredible Himalaya son vitales para la estrategia global de la empresa estadounidense, en especial porque intenta diversificarse más allá de las empresas tradicionales de entrega de paquetería, como UPS o FedEx. La semana pasada, Amazon anunció un programa que tiene como fin atraer pequeños negocios a la red de mensajería que tiene la empresa en Estados Unidos.

En términos geográficos y culturales, Leh está situado cerca del Tíbet, una región que controla China. Los monasterios budistas se ocupan de las necesidades religiosas del pueblo de 30.000 habitantes, mientras que las unidades militares vigilan la frontera con China, la cual continúa bajo disputa.

Rangdol y otros mensajeros van en moto hasta lo de los compradores. En invierno, cuando la nieve es densa, a veces llegan en auto. No obstante, en general, tanto para moverse por los caminos angostos y llenos de baches de Leh como para esquivar a las vacas omnipresentes, es mejor andar en dos ruedas que en cuatro.

Lo más común es que los pedidos lleguen en entre cinco y siete días, un período más extenso que el servicio de dos días que reciben los clientes de Amazon en las grandes ciudades, pero es más veloz que el viaje de un mes que le suele tomar a la oficina de correos.

NOTAS RELACIONADAS:

Amazon ofrecerá a emprendedores crear negocios para repartir sus envíos

Google, Apple, Amazon y Microsoft son las cuatro marcas más valiosas del mundo

Debido a que dará a luz en julio, Rigzin Dolker, quien solía trabajar en servicios de atención telefónica en Delhi, considera que Amazon es mucho más conveniente que hacer todo un viaje a pie hacia la ciudad. Dolker ha comprado ropa de bebé y maquillaje.

Por suerte para Amazon, los soldados y los monjes locales son buenos clientes. Thinley Odzer, un monje del minúsculo monasterio Kartse, recibió una mochila. En el pasado, compró protectores de teléfono celular y repuestos para su motocicleta.

Leh no está ni siquiera cerca de parecerse al tipo de mercado que podría atraer a un gigante del comercio electrónico global como Amazon. El servicio de internet -fundamental para hacer un pedido- se corta con frecuencia en el mejor de los casos y se apaga semanas o meses durante el invierno, cuando la red telefónica a Srinagar, la capital del estado, se daña con la nieve.

No obstante, Amazon piensa a largo plazo. El comercio electrónico se está extendiendo por todo el mundo y la India es uno de los principales campos de batalla, donde los clientes apenas comienzan a comprar online y aún no hay lealtades establecidas.

Hace poco, Walmart anunció sus planes de comprar un interés mayoritario en la principal empresa de comercio electrónico de la India, Flipkart, lo cual le permitiría desafiar a Amazon de forma directa para ver quién conquista las billeteras de los consumidores indios.

Una inversión mayor

Tal vez Amazon nunca gane dinero con el envío de productos por aire a los clientes de Leh. Sin embargo, la idea es que las ganancias que generen las densas zonas urbanas como Bombay y Delhi subsidien el servicio a lugares más remotos.

"Queremos que la entrega del producto sea conveniente donde estén nuestros clientes", comentó Tim Collins, vicepresidente de Amazon en logística global. "Con el tiempo, los términos económicos se resolverán solos", añadió.

La estrategia exaspera a los comerciantes de Leh, como Nawang Shispa, propietario de Tsering Electronics, quien mencionó que sus ventas de teléfonos y accesorios habían caído 10% desde que Amazon comenzó la entrega rápida a la comunidad.

Sin embargo, sus vendedores compensan el problema. Uno de ellos vendió un nuevo teléfono inteligente marca Oppo a Jigmat Amo, una joven de 16 años, al bajar un poco el precio de Amazon. Amo señaló que desconfiaba de Amazon después de haber comprado un bolso de mano y un par de zapatillas de ballet del sitio que no se parecían a los de las fotos.

Liyaqat Ali, dueño de Singay General Store, una tienda ubicada en la plaza principal, consideró que había suficiente espacio para él y Amazon. Ali tiene un negocio dinámico de venta de diversos artículos como pañales, productos que la gente suele necesitar de inmediato.

"Amazon es una empresa nueva en Leh e internet no funciona muy bien", explicó. "Además, si se piden artículos como pañales, hay que esperar de una semana a diez días", concluyó.

Fuente: Vindu Goel / The New York Times

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar